Algunos dicen que es la residencia del Señor de los Perros y que por eso le es tan fácil chupar candado, lo cierto es que luego de que se le estrellara un mosquito en el parabrisas se dejó en el abandono hasta su estado actual y por alguna razón alguien le robó el culo.

Se dice que participó en una partida de caída con “El Grillo” de la cual salió debiendo dos cauchos, 17 asientos, la caja de velocidades y un portavasos ubicado en el tablero. Luego de eso cayó en una profunda depresión ya que, como él mismo dice “…debería estar funcionando para los estudiantes”.