El conocido letrero que indica la ubicación de las aulas de estudios básicos fue por fin restaurado, aparentemente de mala gana. Lo curioso es que se volvió a caer y sigue igual de mal puesto que antes, eso o tal vez los responsables de su restauración decidieron dejarlo así adrede.

Al parecer un grupo de estudiantes conservacionistas de esos que hacen vida en nuestra universidad desde la época de las Chicas del Can protestaron al conocerse las intenciones de restaurar el letrero y enderezarlo, ellos alegan que este lleva al revés tanto tiempo ya que se ha convertido en todo un símbolo cultural. Dicen que representa al caos que se vive en ese edificio, “es nuestra pequeña torre de pisa”, aunque en realidad para esa clase de gente cualquier porquería es arte.

El entonces Presidente de la República al lado del letro que ya en esa época se encontraba torcido

Los más puristas alegan que el término proviene de un dialecto pre colombino que traduce “aquel que se trauma estudiando” dando a entender que se trata de un antiguo presagio de los mismísimos indígenas Jirajaras habitantes de la zona, quienes ya conocían el destino de esas tierras siglos antes de que se construyera nuestra universidad.